Ser más feliz dejando de hacer lo que no te gusta

¿Eres feliz? Probablemente es una de las metas más comunes en la vida de los humanos. Si te paras a pensar en los momentos que te hacen feliz, probablemente sean esos en que estás haciendo eso que te gusta. Hablamos de esas pequeñas cosas, no de la felicidad a grandes rasgos, si no de cada momento de tu día, ¿Eres más feliz con tu plato preferido o con coles de bruselas hervidas? Creo que la respuesta está clara (a no ser que seas de las pocas personas cuyo plato preferido son las coles de bruselas hervidas). Y es que la clave de ser feliz en general es dejar de hacer lo que no te gusta ¿cómo conseguirlo? Toma nota:

¿Cómo dejar de hacer lo que no te gusta y ser más feliz?

Lo primero eres tú

No hace falta que te vuelvas la personas más egoísta del mundo, pero tampoco antepongas la felicidad de los demás a la tuya. Te ponemos un pequeño y simple ejemplo, si para ti es importante ir a la izquierda, pero la persona con la que estás quiere ir a la derecha no tienes por qué prescindir de lo que tú consideras importante. Valora la importancia de tus deseos, y si no hacerlos deja de hacerte feliz, ya sabes lo que debes hacer.

Elimina todo lo que puedas que no te guste hacer

La vida es muy corta para invertir tiempo en cosas que no te apetece hacer. Hay muchas tareas de la casa que son odiadas por la población. ¿No te gusta cocinar? ¿limpiar? ¿planchar?, si puedes permitírtelo existen servicios a domicilio que las pueden hacer por ti por menos de lo que imaginas, ¡haz uso de ellos!

Expresa tus deseos

Para muchas personas no es una tarea fácil, pero como hemos visto en el primer punto, lo primero eres tú.. Si no quieres hacer algo, simplemente di no y expresa lo que quieres.

Si eres de las personas a las que le cuesta decir lo que quiere, prueba con cosas pequeñas. Existe una anécdota que cuenta la situación de una persona que tenía este tipo de problemas: Iba a la panadería y le daban una barra de pan tostada, a ella le gustaba el pan más blanco, pero no lo dijo. Desde ese momento del día pensó que tenía mala suerte por haber recibido aquella barra tostada, cualquier cosa absurda que podía considerar mínimamente mala que le pasaba a lo largo del día la achacaba a su mala suerte. Probablemente si hubiera expresado sus deseos en la panadería, su negatividad no hubiera existido. Por lo tanto, podemos concluir que expresar tus deseos te hace ser más feliz.

Intenta minimizar los sentimientos negativos

Existen algunas cosas que no nos gusta hacer, pero que debemos hacerlas, por ejemplo madrugar para trabajar. En el caso de este tipo de actividades debemos procurar minimizar la parte que nos hace sentirnos mal con la actividad y transformarla en algo positivo. Siguiendo con el ejemplo de madrugar para trabajar, podríamos pensar que al levantarnos pronto podremos ganar dinero para permitirnos ese capricho que queremos o que al ir a trabajar veremos a gente con la que nos llevamos bien. Esta tarea es bastante complicada, pero que con esfuerzo y dedicación se puede conseguir, siempre debemos ver la parte positiva o la recompensa de aquello que debemos hacer aunque no nos guste.

¿Por qué dejar de hacer lo que no te gusta te hace ser más feliz?

Dejar de hacer lo que nos disgusta tiene muchos beneficios en nuestro cuerpo:

Reduce el estrés

Si no sabemos controlar la sensación de negatividad al hacer actividades que nos disgustan, los niveles de estrés aumentan. Por lo tanto prescindir de estas tareas hará que nos relajemos.

Valoras más lo que haces

Cuando haces lo que te gusta, valoras más el poder estar haciéndolo y podrás ser más feliz haciéndolo.

Ganas tiempo para lo que te gusta

Obviamente si dejas de hacer actividades que no eran de tu agrado, podrás ocupar ese tiempo con otras que sí que te gustan. De esta forma, tu felicidad aumenta.

Y tú, ¿A qué esperas para ser más feliz?

Quiero dejar de lavar y planchar